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Resumen
Ejecutivo
del Proyecto
GEO Loja apoyado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA).
El proyecto GEO
Ciudades es apoyado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio
Ambiente, PNUMA. Este proyecto se ejecuta en más de 40 ciudades de América
Latina y el Caribe. En la ciudad de Loja, el proceso cuenta con la
participación del Municipio de Loja, como socio político, y de
Naturaleza y Cultura Internacional, como socio técnico.
El
presente estudio busca promover una mejor comprensión de la dinámica de
la ciudad de Loja y su ambiente, suministrando al gobierno municipal, académicos,
formuladores de políticas y público en general, información confiable y
actualizada sobre la ciudad, para ayudar a mejorar la gestión ambiental
urbana. El ámbito de este estudio se circunscribe a las 5.186,6 ha (51,8
km2),
que conforman el perímetro urbano de la ciudad.
La
metodología utilizada para la evaluación ambiental integral, que se
reporta en los informes GEO Ciudades, se basa en la matriz PEIR: Presión,
Estado, Impacto y Respuesta, y se remite exclusivamente a la información
de las fuentes secundarias disponibles. La mayoría de la información
presentada en este estudio, corresponde hasta el año 2005.
La ciudad
de Loja fue fundada por el capitán español Alonso de Mercadillo, el 8 de
diciembre del año 1548.
Loja se
ubica al sur de la Región Interandina (Sierra) de la república del
Ecuador (Sudamérica), en el valle de Cuxibamba, a 2.100 m s.n.m. y
a 4º de latitud Sur. El
valle de Loja (Hoya de Loja) está en la cuenca superior del río Zamora,
afluente del Amazonas; tiene un clima temperado-ecuatorial subhúmedo,
caracterizado por una temperatura media del
aire de 16 ºC, y una
lluvia anual de 900 mm. Una ventaja comparativa que tienen Loja y el sur
del Ecuador es la inmensa biodiversidad, protegida en el Parque Nacional
Podocarpus y otras reservas naturales.
Principales presiones sobre el ambiente de la ciudad
En 1950, la
población de la ciudad de Loja era de poco más de 15 mil habitantes, sus
límites eran los ríos Zamora y Malacatos.
Entre los años 1961 a 1965 se traspasó los límites naturales de
los ríos.
En 50 años, la
población de Loja se multiplicó 7.7 veces, de 15.399 habitantes en 1950
a 118.532 en 2001.
En el año
1960 el primer Plan Regulador de la Ciudad estableció una superficie
urbana de 556 has; el Plan de Desarrollo Urbano-Rural de Loja, (PDURL) en
el año 1986, incrementó en un 596 % el área urbana a 3.316,6 has; y
finalmente, en 1997 en el Plan Loja Siglo XXI, se reformuló el perímetro
urbano, incrementándose en esta ocasión en un 56% la superficie urbana,
pasando a ocupar 5.186,6 ha.
El
acelerado proceso de urbanización y desarrollo que experimentó la ciudad
durante las últimas décadas, generó importantes impactos ambientales
entre los que se destacan: contaminación del aire, ocupación de grandes
áreas verdes por urbanizaciones, destrucción de la cobertura vegetal,
contaminación de los ríos y quebradas con aguas residuales y basura,
establecimiento de botaderos de basura en la parte oriental de la ciudad,
extracción de áridos en el lecho del río al norte de la ciudad, que
causaron erosión y alteración de las riberas de los ríos, entre otros.
En cuanto
a la dinámica demográfica, la ciudad de Loja, según el censo de 2001,
tenía 118.532 habitantes que representan el 68% del total cantonal y el
29% de la población provincial. Según las proyecciones de la Secretaría
Nacional de Planificación al 2005 alcanza 135.704 habitantes. Durante la
última década 1990 – 2001 la tasa de crecimiento fue de 2,08 %. La
población que residía habitualmente en la ciudad de Loja (de acuerdo al
censo de 2001), incluida la población flotante, conformada
mayoritariamente por estudiantes, fue de 140.891 habitantes. La proyección
de la población total al 2005, a partir de 140.891 (y utilizando la tasa
de crecimiento de 2.08 %), es de 152.984 habitantes.
La migración
neta históricamente ha sido negativa en la provincia de Loja, además, se
ha incrementado, en términos absolutos, de manera muy significativa,
pasando de 24.946 personas en 1962, a 187.690 emigrantes en 2001, cifra ésta
que equivale a cerca del 50 % de la población total de la provincia. En
el año 2003 se registró el mayor número de lojanos/as que salieron de
la provincia de Loja (17.854), año a partir del cual, empezó a disminuir
el número de emigrantes, 15.799 en el 2004 y 14.875 en el 2005; situación
que podría obedecer al incremento de los controles para salir del país e
ingresar a Europa o Estados Unidos.
Si bien en
la actualidad, la tasa de crecimiento poblacional se ha reducido en relación
a décadas pasadas, el tamaño de la población ha aumentado, superando
los 150.000 habitantes, lo que provoca un incremento en la construcción
de viviendas y mayor demanda por servicios básicos.
La atención de dicha demanda se complica por la baja densidad de
la población, que no supera los 3.000 habitantes por Km2. Este crecimiento impone un
mayor reto a la gestion ambiental urbana municipal.
El
crecimiento de la población, no tiene relación con el ritmo de
crecimiento de la economía; asistimos a un proceso de sobrecrecimiento
del sector terciario en la economía urbana, sobresaliendo el comercio y
los servicios. Además, la
expansión económica de la ciudad ha sido favorecida por las remesas de
los migrantes en el exterior. La
estructura económica de la ciudad muestra una debilidad de los sectores
primario y secundario, los cuales absorben el 20% y 16% de la PEA,
respectivamente, mientras que el sector terciario está sobre-dimensionado
ocupando al 55% de la PEA.
El aporte
de la provincia de Loja al PIB nacional, de acuerdo con estimaciones
realizadas por el Banco Central del Ecuador, en el año 2001 fue del
1,98%; disminuyendo paulatinamente a 1,90 % en 2002, 1,89% en 2003 y 1,85
% en 2004, lo que equivale a 603.034.000 de dólares. En la provincia de
Loja, al año 2006, los depósitos totales del sistema financiero privado
fueron de 223.000.000 de dólares, y la cartera de créditos fue de
191.000.000 de dólares.
Se estima
que el monto de las remesas de los migrantes en el exterior se aproxima a
los 100 millones de dólares/año, esta cifra equivale al monto del
presupuesto del sector público dependiente del ejecutivo en la provincia
de Loja, (según el presupuesto nacional del año 2004), lo que sin lugar
a dudas ayuda a visualizar la importancia, en el contexto de la economía
local, de los recursos que aportan los migrantes.
Las
pocas industrias que existen en la actualidad, datan de los años sesenta
y setenta y se orientan en su mayoría a la elaboración de productos
alimenticios y bebidas; ninguna de ellas consta en el registro de las
1.000 empresas más importantes del país. Debido al incipiente desarrollo
industrial, las dos terceras partes del consumo de energía eléctrica
corresponden al uso residencial (69%); le sigue en importancia el uso
comercial (27%) y el consumo industrial corresponde solo al 2%.
Luego de
la dolarización, el PIB per cápita nacional en el año 2000 se ubicaba
en 1.296 dólares, aumentando dramáticamente hasta ubicarse en 3.050 dólares
en el año 2006, favorecido también por el aumento en los precios del
petróleo. Según estimaciones del Banco Central, el PIB per cápita de
la provincia de Loja también aumentó de 1.042 dólares en 2001, a 1.820
dólares en 2006, valor muy inferior al PIB per cápita nacional.
La pobreza
en la ciudad de Loja, de acuerdo con el censo de 2001, alcanzó el 32,2 %,
un valor no tan alarmante, como en otras zonas del país. Esta situación
se refleja en la inexistencia de tugurios en la ciudad y en la ausencia de
mendigos en las calles. Loja no es una ciudad violenta, en lo que respecta
a la seguridad ciudadana, en el período 2000–2005, el número de
denuncias por delitos contra la propiedad se mantuvo en cifras inferiores
a las 400 por año, lo cual corresponde a una tasa inferior a las 300
denuncias por 100 mil habitantes, cifra moderada, con relación incluso a
estándares internacionales.
La
situación de la educación en la ciudad de Loja es muy particular, en el
año 2007, el número de establecimientos educativos de pre-primaria,
primaria y secundaria alcanzó 279, de los cuales 76 son privados (27%),
18 municipales (6 %) y 185 fiscales y fiscomicionales (67 %), en los que
se educan 48.454 alumnos. Además, existen tres Universidades: Universidad
Nacional de Loja, Universidad Técnica Particular de Loja y Universidad
Internacional del Ecuador, donde se educan: 41.452 estudiantes en las
modalidades presencial y a distancia. Valores que totalizan: 89.906
estudiantes en los cuatro niveles. Es decir, casi dos terceras partes de
la población de la ciudad son estudiantes.
En el año
2001, en la ciudad de Loja, la tasa de analfabetismo era de 2,6 %,
ligeramente menor en hombres con relación a las mujeres. Se observa
avances importantes, pues este indicador fue de 4,4 % en 1982 y de 3,5 %
en 1991.
Con respecto al
equipamiento e infraestructura: el déficit de vivienda a nivel del país
en 2001 era del 18,2 % y en Loja del 14,1 %.
Un
indicador importante que muestra el gran auge del sector de la construcción
en los últimos años, es el número de permisos de construcción
otorgados por el Municipio de Loja; donde se precia una elevación muy
significativa de los mismos, que luego de la crisis económica de inicios
de la presente década, pasó de 657 en 2003 a más de 1000 en 2006.
La
cobertura física de la red de agua potable es del 50 % del área urbana,
existiendo además un 10 % de redes instaladas pero sin funcionamiento,
que pertenecen al Plan Maestro de Agua Potable. El 65 % de la red
existente es de asbesto–cemento y ha cumplido ya su vida útil, por lo
que presenta muchas fugas y rupturas frecuentes, además de ser dañina
para la salud. En el año 2006, el consumo promedio planillado fue de 170
litros/hab./día, alcanzando los 795 mil metros cúbicos/mes. El número
total de conexiones domiciliarias a finales de 2006 fue de 25.054.
En cuanto a la calidad del agua potable, se establece un valor de
9/10 cuando sale de la planta de tratamiento y de 8/10 después de la
distribución.
Al inicio
del año 2005, los hogares con acceso al servicio de alcantarillado de la
ciudad representaban el 50,5 %. Según informes del Municipio de Loja,
existen en la urbe cinco mil pozos sépticos y todos ellos sobrepasan el
tiempo de vida útil, lo que causa serios problemas de contaminación.
La ciudad
de Loja tiene un 96 % de cobertura del servicio de energía eléctrica, lo
cual es significativo, si se considera que entre 1984 y 2001, el número
de viviendas se duplicó. El consumo de las provincias de Loja y Zamora
Chinchipe, sectores a los que sirve la Empresa Eléctrica Regional del
Sur, en horas pico (7 a 8 de la noche), es de 44 MW.
El
crecimiento vehicular promedio fue de 7,91 % anual, en el período
1995–2005. La tasa de motorización en 2005 fue de 120 vehículos por
cada 1.000 habitantes, mucho más alta que la del país, 48 vehículos por
cada mil habitantes, e inferior a la de América Latina, 158 vehículos
por cada mil habitantes. El parque automotor, especialmente el privado, de
la ciudad de Loja en la última década (1995–2005) creció en un 237 %.
Por lo que en la actualidad ha superado las 20.000 unidades, de las cuales
el 90 % son de uso particular.
Para el
periodo 2000 - 2005, el número de accidentes de tránsito se incrementó
en 80 %, este incremento en el número de accidentes, se puede explicar en
buena medida, por el incremento exponencial del número de vehículos en
la ciudad. En la ciudad en 2006 se consumieron en promedio, 597.500
galones mensuales de gasolina y 668.300 galones de diesel.
En
la ciudad se registran 29.257 líneas telefónicas fijas, lo que equivale
a 20 líneas por 100 habitantes. El servicio de acceso a internet es
deficiente, al no disponer la ciudad de conexión a través de fibra óptica.
En cuanto
a los aspectos político-institucionales, la autoridad ambiental es el
Ministerio del Ambiente, el ordenamiento territorial corresponde al
Ministerio de Agricultura y Ganadería, cuyos planes no pueden interferir
con los planes urbanísticos que desarrollen las municipalidades. El
organismo encargado del manejo de los recursos no renovables es el
Ministerio de Energía y Minas. El Consejo Nacional de Recursos Hídricos
es el organismo encargado de otorgar la autorización para el uso y
aprovechamiento de las aguas. La responsabilidad en la prevención,
preparación, alerta, atención, mitigación, rehabilitación y
reconstrucción en caso de eventos adversos, le corresponde a la Dirección
Nacional de Defensa Civil.
Es
necesario tener presente que la gestión ambiental en el Ecuador no está
limitada a las organizaciones estatales, sino también a personas jurídicas
de derecho privado como las Corporaciones y Fundaciones y a la sociedad.
No existen, al momento, Organizaciones No Gubernamentales que se dediquen
expresamente al tema ambiental urbano. El papel de estas en la gestión
ambiental de la ciudad ha sido, principalmente, de concienciación sobre
la importancia del tema ambiental.
En cuanto a los
medios de comunicación, en la ciudad de Loja circulan dos periódicos;
existen además dos estaciones televisivas y 12 radioemisoras, los mismos
que demuestran un importante nivel de preocupación por los temas
ambientales.
Lastimosamente,
en la ciudad de Loja aún son débiles los mecanismos de coordinación y
comunicación entre la municipalidad y los organismos del sector público
y privado, directamente relacionados con la gestión municipal y con la
gestión ambiental en particular.
La
legislación ambiental sobre el tema urbano es abundante y dispersa en
diversos cuerpos normativos, esta característica dificulta su aplicación.
En cuanto a los instrumentos económicos, debemos señalar que se trata de
mecanismos de control que obligan al ciudadano a cumplir las normativas
municipales a través de multas. No existen, al momento, estímulos
positivos para las conductas e inversión ambientalmente responsables.
El
Municipio de Loja ha orientado su accionar hacia: dotación de sistemas de
agua potable y alcantarillado; construcción, mantenimiento, aseo y
reglamentación del uso de caminos, calles, plazas, parques y demás
espacios públicos; recolección, procesamiento o utilización de
residuos; control de alimentos; ordenamiento territorial y control de
construcciones; fomento turístico; planificación, organización y
regulación del tránsito y transporte terrestre. Además, tiene bajo su
responsabilidad los aspectos referidos a la educación; la preservación y
conservación de los bienes patrimoniales culturales y naturales;
construcción y mantenimiento de instalaciones deportivas y de recreación;
protección del ambiente y levantamiento del catastro urbano y rural.
La
municipalidad de Loja genera, como ingresos propios, un tercio del total
de su presupuesto, que en 2006 fue de: 28.945.678,53 USD.
Hasta
ahora, la gestión ambiental del Municipio de Loja se encuentra en proceso
de consolidación, por ello, los mecanismos de coordinación en el tema
ambiental son aún limitados. Por ejemplo: el tema agua potable,
alcantarillado y protección de cuencas hidrográficas esta a cargo de la
UMAPAL, la contaminación del aire corresponde a la Unidad de Tránsito y
Transporte, el tratamiento de los desechos sólidos a la Dirección de
Higiene, y la unidad de Gestión Ambiental tiene bajo su responsabilidad
únicamente el tema de parques y jardines. No existe una Agenda Ambiental
de la ciudad.
La
participación de la ciudadanía lojana en el tema ambiental urbano, hasta
ahora, se ha limitado a la clasificación domiciliaria de la basura, a una
buena actitud en el cuidado de los parques y jardines de la ciudad, y a
una limitada reacción ante conflictos ambientales que involucran a
determinados sectores de la ciudad. Sin embargo, aún es un reto para la
ciudadanía la comprensión integral sobe la conservación y gestión del
ambiente. Un ejemplo de ello, es la gran cantidad de basura que arrojan a
la calle y ríos los estudiantes a la salida de escuelas y colegios.
Durante la
realización del presente diagnóstico ha sido evidente que existe muy
poca información sobre el tema ambiental urbano en la ciudad de Loja, aun
no existe un sistema de información ambiental organizado, la escasa
información disponible está dispersa. Las tres universidades locales, al
igual que las ONGs, han hecho muy pocos estudios al respecto; no existe
una institución que recopile y oriente los estudios ambientales urbanos y
que realice un monitoreo de los principales indicadores ambientales. La
poca información sistematizada existente, tanto actual como histórica,
está en manos de la municipalidad y la policía ambiental.
Principales problemas ambientales en la ciudad y sus impactos
La
contaminación atmosférica constituye uno de los principales problemas
ambientales de Loja. El acelerado incremento del parque automotor y la
concentración de las actividades en el centro de la ciudad, constituyen
elementos de presión, que han originado el aumento del tráfico, que
produce una gran cantidad de gases contaminantes que deterioran la calidad
del aire de la ciudad. Además,
el crecimiento del parque automotor causa
ruido, vibraciones y caos
en el tránsito y transporte urbano. Si embargo, los niveles de
contaminación del aire aún no son graves, debido al limitado desarrollo
industrial, la inexistencia de un aeropuerto y otras fuentes importantes
de polución.
Los indicadores de calidad del aire en la ciudad son insuficientes,
ya que no se ha implementado un sistema de monitoreo de las diversas
emisiones. El único estudio existente concluye que en todos los puntos críticos
de congestión vehicular analizados, la concentración de PM 2,5 sobrepasa
la norma, siendo los sitios de mayor afectación la calle Ramón Pinto y
la Terminal Terrestre. Además, en varios sectores de la ciudad se
registra niveles de ruido perturbador, las áreas de mayor riesgo son el
casco central y otros lugares de alta congestión vehicular.
Las micro
cuencas abastecedoras de agua cruda para la ciudad no tienen ningún tipo
de manejo ni protección; la tierra está en manos de propietarios
privados que la dedican a ganadería y agricultura extensiva, que causan
contaminación y erosión. Además, el sistema tradicional de roza y quema
causa, con frecuencia, incendios forestales.
Por este motivo, el mantenimiento de las captaciones y los sistemas
de conducción hasta las plantas potabilizadoras, tienen costos elevados,
USD 500.000 por año.
Adicionalmente,
esta falta de manejo provoca que la calidad del agua cruda que ingresa a
la planta potabilizadora sea baja, lo que obliga a darle un tratamiento
adicional, con costos que superan los USD 600.000 por año. Estas fuertes
presiones ambientales, tienen también un fuerte impacto en la cantidad de
agua disponible para la ciudad, hecho que es particularmente notorio
durante los meses secos de septiembre a enero.
Actualmente
existe un abastecimiento incompleto e irregular del servicio de agua
potable en la zona urbana, especialmente en los barrios occidentales.
Solamente los sectores central y suroccidental de la ciudad, cuentan con
un suministro de agua las 24 horas del día, el resto de la ciudad sufre
severos racionamientos del líquido vital. Este hecho ha causado que
varias urbanizaciones nuevas estén paralizadas.
La oferta
de agua cruda es de 851 l/s y la infraestructura existente, son
suficientes para abastecer a una ciudad de 150.000 habitantes como Loja,
pero las pérdidas en las unidades de conducción, planta de tratamiento,
reservas y redes de distribución alcanzan un 40 %. Existen 12 sistemas de
agua entubada fuera del sistema municipal, especialmente en el sector
occidental de la ciudad, que sirven a aproximadamente 3.800 familias.
La
UMAPAL subsidia parte
de los costos del tratamiento de agua potable, por lo que el agua de la
ciudad de Loja es una de las más baratas del país, 0,21 USD por metro cúbico.
Con la
construcción de los colectores marginales se ha logrado controlar en gran
medida la contaminación de los cursos de agua que atraviesan la ciudad;
aunque al estar el proyecto incompleto, no existe un sistema de
tratamiento de aguas residuales. Además, el crecimiento de la ciudad
hacia el sur, ha rebasado la capacidad de los colectores marginales y
varias quebradas contaminadas con aguas negras, como la quebrada Punzara,
vierten sus aguas en el río Malacatos.
La situación del río Zamora Huayco es mucho mejor, ya que los
colectores no presentan fugas y recogen prácticamente todas las aguas
servidas de los sectores que atraviesan.
El
Municipio de Loja destina anualmente un presupuesto importante para gastos
de inversión en saneamiento ambiental, es decir, agua potable,
alcantarillado y recolección de desechos sólidos, los que representaron
para el año 2005, USD 7.068.197,13.
La ciudad
al estar ubicada en la parte baja y plana del valle, ha ocupado los
mejores suelos, sin considerar que hay escasez de suelos con potencial agrícola
en el valle.
Los índices
de áreas verdes por habitante y la calidad de las mismas son de los más
altos del país; la relación área verde/habitante, en términos
generales, es de 18.2 m2/hab, 90%
superior a los valores recomendados por la OMS/OPS, que
está entre 10 y 14m2/hab. Sin embargo, existe inequidad en cuanto a la
distribución de las áreas verdes, por ejemplo, si se analiza este índice
por barrios o sectores urbanos centrales, de alta densidad poblacional,
como el IV Centenario y el Perpetuo Socorro, estos valores son muy bajos y
oscilan entre 0,5 y 1,0 m2/hab.
También existen algunos problemas de ocupación de áreas verdes
para otros fines, especialmente en los sectores periféricos de la ciudad.
La ciudad
de Loja, por estar junto al Parque Nacional Podocarpus y gracias a la gran
variedad de especies vegetales presentes en sus áreas verdes, constituye
un espacio propicio para la presencia de más de 150 especies de aves y
pequeños animales.
Existe
deterioro del paisaje urbano porque el crecimiento de la ciudad no ha
respondido a una planificación acorde a la cultura local, lo que ha
limitado que se refuercen los valores, costumbres y tradiciones lojanas.
Además, se ha afectado el estado del patrimonio histórico de la ciudad,
con construcciones “modernas”, que no respetan el estilo tradicional.
Desde 1988 al 2004, el
20% del patrimonio urbano
arquitectónico de Loja se sustituyó definitivamente.
El
programa de manejo de desechos sólidos en Loja es uno de los mejor
organizados y eficientes del país, y se ha convertido en un buen ejemplo
para otras ciudades intermedias de Latinoamérica, especialmente por la
activa participación de la ciudadanía en la clasificación domiciliaria
de la basura.
El
promedio de producción per cápita de basura en Loja es de 0.59 Kg/hab/día,
similar al promedio nacional en ciudades medianas de similar tamaño. La
cobertura del servicio de recolección de basura, ha alcanzado un
índice del 96.5% en el sector urbano central y un 85 % en el
sector rural, lo que totaliza una recolección media de 90 toneladas/día.
Sin embargo, el porcentaje de reciclaje en la planta procesadora aun es
muy bajo, por lo que se reduce el tiempo de vida útil del relleno
sanitario. En el año 2005 se recicló el 11,37 % de desechos no
degradables, y en la planta de lombricultura se proceso el 13,21 % de la
basura biodegradable.
A partir de 2001
hay un tratamiento importante de los desechos biopeligrosos, que son
colectados en hospitales, unidades de salud, clínicas, consultorios médicos
y odontológicos, centros veterinarios y farmacias, con una eficiencia de
más del 95 %. Aún no está
previsto un programa específico de recolección y disposición final de
desechos industriales, ya que esta actividad es muy incipiente en la
ciudad.
La falta
de una adecuada planificación del territorio de la ciudad, se traduce en
una expansión urbana desordenada, especialmente hacia el occidente del
valle. Existen edificaciones en áreas de riesgo geológico, ya que hasta
la actualidad no existe un mapa de riesgos. El catastro urbano no está
completo, lo que crea varias dificultades y limitaciones al momento de
planificar la ciudad; además, reduce la recaudación de tasas e impuestos
municipales.
Las
enfermedades relacionadas con la contaminación del agua y de los
alimentos, y con los desechos, son conocidas como Enfermedades Diarreicas
Agudas, EDAs. Patologías como la hepatitis, la salmonelosis, la
cisticercosis, tienen una correlación directa con la calidad sanitaria de
los alimentos. El alto número de niños grave y reiteradamente afectados
por enfermedades gastrointestinales en la ciudad de Loja, tiene que ver
con la ausencia de programas que garanticen la calidad de los productos
que se venden en las cafeterías escolares como fuera de ellas, en las
denominadas ventas ambulantes.
Entre las
enfermedades más representativas que guardan relación con la contaminación
del aire están las Infecciones Respiratorias Agudas, IRAs.
Hay
que destacar que el Área de salud Nº 2, ubicada en el centro de la
ciudad, registra el mayor número de enfermedades respiratorias, con
valores que duplican a los registrados al norte y al sur de la ciudad,
hecho posiblemente relacionado con los mayores niveles de contaminación
registrados en el centro. Algo
similar se observa con relación a las enfermedades gastrointestinales,
que con mayor incidencia se presentan en el centro de la ciudad, situación
que posiblemente tiene que ver con la presencia de un mayor número de
locales de venta de alimentos.
Los pocos
indicadores existentes no permiten determinar exactamente cuanto cuesta
atender los problemas derivados de la contaminación del aire, el agua y
los alimentos, y otros problemas ambientales, ya que los montos son
generales.
La
incidencia de la mayoría de los tipos de cáncer en nuestra ciudad, es la
más alta del país, comparada con ciudades como: Quito, Cuenca,
Portoviejo, Guayaquil y Machala. En
siete de los ocho tipos de cáncer más comúnes, la ciudad de Loja ocupa
el primer lugar en el Ecuador, un impresionante y triste record, que
convierte al cáncer en un grave problema de salud pública en la ciudad.
En la
ciudad de Loja, la vulnerabilidad está dada fundamentalmente por fenómenos
relacionados con los suelos poco estables donde se asienta la ciudad, así
como por la posibilidad de sismos, inundaciones y sequías. No existen
amenazas de erupciones volcánicas. No se registra históricamente
terremotos hasta 2005. Las amenazas por deslizamientos son altas y
evidentes: se han determinado 28 puntos críticos donde estos fenómenos
han afectado la propiedad particular y estatal. El problema de las
inundaciones en la ciudad de Loja se presenta en los meses de febrero,
marzo y abril por la presencia de lluvias que causan el colapso del
alcantarillado pluvial.
La ciudad
de Loja desde su fundación en 1548, ha sufrido el problema de la pérdida
de especies y ecosistemas por las actividades humanas. Este problema
comenzó desde la explotación irracional de los bosques de cascarilla;
posteriormente, ya avanzada la colonia, en la hoya de Loja se formaron
haciendas que deforestaron y quemaron grandes áreas para establecer
potreros. Los procesos de contaminación generados por la población, han
afectado durante años la calidad del agua de los ríos Zamora y Malacatos,
lo que ha causado la desaparición de varias especies de peces y otros
animales acuáticos.
Otro
peligro que enfrenta la ciudad y en especial sus áreas verdes, y que
tiene una incidencia importante en Loja, son los incendios forestales, que
en esta región se presentan entre junio y diciembre. En el cantón Loja
entre los años 1981 y 2000 se produjeron más de 800 incendios de
diferente magnitud, que destruyeron varios miles de hectáreas de
ecosistemas naturales.
Los
actores directamente afectados por la problemática ambiental son los
propios ciudadanos. Los pobladores de los barrios ubicados en el occidente
de la urbe son los más afectados por problemas ambientales como falta de
agua potable y alcantarillado. En
lo que respecta a la falta de áreas verdes, al ruido y la contaminación
atmosférica, los barrios más afectados son los que se ubican en el
centro de la ciudad. Por otra parte, los ciudadanos que viven junto a los
ríos y quebradas tienen que soportar los malos olores del agua
contaminada.
Principales respuestas ante la problemática ambiental de Loja
Con
respecto a la calidad del aire de la ciudad, se están realizando
esfuerzos por mejorar el tránsito y el transporte urbano, a través de un
sistema de transporte masivo que reduzca la necesidad de utilización de
vehículos particulares, el Sistema Integrado de Transportación Urbana,
(SITU), se basa en buses a diesel con emisiones de gases disminuidas.
Adicionalmente, existe el Sistema Municipal de Estacionamiento Rotativo
Tarifado, (SIMERT), que regula los espacios de estacionamiento en el
centro histórico de la ciudad, y ha logrado que el tránsito sea más
organizado y menos contaminante.
La Policía Ambiental viene cumpliendo una importante labor en el
control del ruido causado por buses y camiones, de la contaminación del
aire causada por los buses de transporte público, de los desechos
biopeligrosos y del comercio ilegal de vida silvestre y de madera.
La respuesta inmediata al problema de abastecimiento de agua ha
sido el llamado Plan Maestro de Agua Potable de Loja que esta por
concluir, el mismo que solucionará los problemas de abastecimiento para
los próximos 25 años. Ante la antigüedad de las redes de distribución
de agua potable de la ciudad, que además son de asbesto-cemento, la
presente administración ha comenzado un programa de reemplazo por tuberías
plásticas, en forma gradual.
Ante el problema de la contaminación de los ríos que atraviesan
la ciudad, por las descargas de aguas servidas, se realizó la construcción
de colectores marginales que corren de sur a norte. Por otra parte, se ha
realizado la construcción de azudes para sedimentar los materiales de
arrastre de los dos ríos, como una respuesta ante la explotación de
material pétreo que causa la erosión de los cauces, y el consiguiente
deterioro de las riberas.
Frente al peligro que representan las inundaciones y deslizamientos
de tierra, a lo largo de los cauces naturales de ríos y quebradas que
atraviesan la ciudad, el Municipio de Loja ha determinado, que toda
construcción se establezca a no menos de 30 m. de distancia de las
orillas de los cauces naturales.
El problema de uso y ocupación del suelo ha generado un proceso de
dispersión urbana, la respuesta concreta a esta situación ha sido la
expedición de Planes de Desarrollo Urbano. La actual administración
municipal, se encuentra preparando una nueva planificación; parte
fundamental de la cual, constituye la actualización del catastro urbano
que actualmente se esta desarrollando. Se espera, a través de este plan,
contar con un ordenamiento territorial que permita un crecimiento más
racional de la ciudad.
En cuanto al manejo de los desechos sólidos, desde hace algunos años
se ha implementado en la ciudad un sistema de clasificación domiciliaría,
recolección diferenciada, reciclaje y tratamiento, llamado “Plan de
Gerencia Integral de Desechos Sólidos”.
En lo relacionado a la gestión del riesgo ante la presencia de
eventos adversos, la Junta Provincial de Defensa Civil tiene elaborados
planes de contingencia, para la autoprotección de la ciudad en lo
relacionado con salud, vialidad, servicios básicos, albergues y
capacitación.
El desarrollo de las áreas verdes de la ciudad (riberas de los ríos,
parques y jardines), ha sido una preocupación permanente de las últimas
administraciones municipales, lo que le ha permitido a la ciudad de Loja
mostrar indicadores muy interesantes en cuanto a áreas verdes por
habitante. A partir del año 2000 hasta el 2004, se ha incrementado el
gasto en las áreas verdes, comparativamente con años anteriores, al
construirse parques de gran superficie en diferentes sectores de la
ciudad. El presupuesto global de la Unidad de Gestión Ambiental para
parques y jardines, para el año 2005, alcanzó un monto de 802.134,69 dólares,
que en relación al presupuesto global municipal representa el 2,96% del
total.
Sobre el aspecto educativo formal, el Ministerio de Educación y
Cultura, en el marco de la reforma curricular, a partir del año 2000, ha
incorporado la Educación Ambiental en las escuelas, como un tema
transversal. En el año 2005
se inicio la creación de Ecoclubes, en las escuelas y colegios de la
ciudad de Loja, que trabajan alrededor de diversos temas ambientales
urbanos.
Adicionalmente a todas estas acciones, se desarrollan periódicamente
campañas de educación ambiental, para cambiar ciertas prácticas nocivas
al medio ambiente, entre las que se destacan: campañas contra el uso de líquenes
y musgos para la elaboración de pesebres navideños, contra el uso de la
palma de ramos en el domingo de ramos, para el reciclaje de pilas y baterías,
para el uso adecuado del agua, para la recolección y el reciclaje de la
basura, para el manejo y cuidado de los parques de Loja, entre otras.
Proyecciones futuras de la ciudad
Prever el futuro de la ciudad de Loja es una tarea compleja y nueva
para los lojanos. El
desarrollo futuro de la ciudad está lleno de incertidumbres, más aún,
en un mundo globalizado y bombardeado por nuevas tecnologías.
Los escenarios que se
trabajaron fueron elaborados a partir de la metodología GEO Ciudades. El
primer escenario, es el del Mercado No Regulado con limitadas
consideraciones sociales y ambientales. El segundo, es un escenario de
reformas donde el Estado se Fortalece, en el cual se aplican regulaciones
e intervenciones moderadas del Estado dirigidas a promover la equidad
social y ambiental. El tercer escenario, se refiere a la Sostenibilidad, y
prevé profundas transformaciones orientadas hacia el desarrollo
sostenible y la integración de las dimensiones económicas, sociales,
ambientales y de buena gobernabilidad.
Como resultado del presente estudio, y a lo largo de varios
talleres, se han determinado y priorizado cinco presiones o fuerzas
motrices que condicionarán el cambio de la ciudad de Loja en los próximos
años: Fortalecimiento del gobierno municipal, Crecimiento demográfico
(emigración–inmigración), Rol emergente de la ciudadanía, Economía
basada en comercio, servicios y pequeña industria, Rol de las
universidades en la gestión ambiental.
Bajo la presión de estas cinco fuerzas motrices en el Escenario donde El Mercado No Esta Regulado, al aumentar la pobreza,
en el área urbana empiezan a aparecer los tugurios, que se ubican en las
laderas que circundan la ciudad, con gravísimos problemas ambientales,
como la contaminación de ríos y quebradas.
Ante la falta de control por parte del Municipio, las agresivas
campañas publicitarias, el constante ingreso de remesas de los migrantes,
las facilidades de financiamiento para la compra de carros nuevos, el número
de los mismos aumenta dramáticamente, lo que causa graves problemas de
contaminación atmosférica, ruido y congestionamiento del tráfico
urbano.
El incremento del consumo, favorecido por la falta de control y la
propaganda exagerada del mercado, incrementaría la producción per cápita
de residuos sólidos, al menos a los niveles que este momento presentan
ciudades como Quito y Guayaquil (0,7 kg hab/día), por lo que a pesar de
que en este escenario la población seria menor que en los otros dos, la
generación de basura en la ciudad bordearía las 141 toneladas por día,
aumentando los problemas de recolección de basura que pueden descender al
70 %. Además, al no ser muy rentables, los programas de reciclaje
disminuyen, aumentando la necesidad de áreas para botaderos de basura.
La falta de espacio urbano provoca que importantes áreas verdes de
la ciudad sean utilizadas para desarrollar programas de vivienda, lo que
causa que los índices de área verde por habitante disminuyan drásticamente.
En el Escenario en el cual
el Estado se Fortalece, la variable ambiental forma parte de los
procesos económicos, se adoptan principios como «quien contamina paga».
La ciudadanía muestra menos indiferencia y se involucra más en el manejo
de los temas ambientales, aunque no existe aún una conciencia ambiental
profunda.
En cuanto a la contaminación de los ríos y quebradas, se
incrementa la cobertura de los colectores marginales hacia el Sur de la
ciudad y se amplia el sistema de alcantarillado.
El Municipio inicia campañas de control del número de vehículos
y de las emisiones que estos producen, así como también pone en
funcionamiento el sistema integrado de transporte urbano, SITU, y el
SIMERT, acciones que contribuyen a disminuir el número de vehículos
particulares y su congestión en el centro de la ciudad.
Se mantienen los niveles de consumo y producción per cápita de
residuos sólidos actuales (0,59 Kg. hab./día), la generación diaria
alcanza las 123 toneladas. Aumenta el porcentaje de reciclaje y se
mantiene el porcentaje de cobertura de recolección actual del 95 %.
Se mantienen los actuales índices de área verde por habitante y
aumenta el cuidado y la diversidad de parques y jardines.
Finalmente, en el Escenario hacia la Sostenibilidad, Loja camina con paso firme hacia
la sostenibilidad, las actividades económicas no comprometen la
funcionalidad de los ecosistemas. Predominan las actividades productivas
sostenibles, basadas en tecnologías limpias. Se consolida el programa de
manejo de desechos sólidos y reciclaje. Se protegen las fuentes de agua
de la ciudad y se implementan programas de compensación por servicios
ambientales. Se incrementan y mejora el manejo de las áreas verdes.
Disminuye la contaminación de los ríos y quebradas y se procesan las
aguas residuales.
Se incentiva el uso de otras alternativas de transporte como ciclovías,
transporte masivo, etc, se promueve la desconcentración de instituciones
públicas y privadas a los sectores periféricos de la ciudad, y se
establece un estricto control sobre el número de vehículos, las
emisiones que estos emiten y su circulación, lo que permite lograr un
crecimiento sostenible del número de vehículos y disminuir los problemas
relacionados con su incremento. Disminuye la contaminación del aire y el
ruido.
Las campañas de educación y concienciación del Municipio,
sumadas al apoyo del sector privado, logran disminuir el uso innecesario
de recipientes y envases plásticos y sustituirlos por contenedores
reutilizables, así como que se incremente el uso de materiales
reciclables, todo esto, sumado a una mayor conciencia y participación
ciudadana, permiten que a pesar de ser el escenario con mayor población,
la generación de residuos sólidos alcance su nivel mas bajo llegando a
112 toneladas diarias, es decir una producción per cápita de 0,52 Kg.
hab/día y una cobertura de recolección del 98 %.
Por lo expuesto anteriormente, es fundamental para los lojanos
acordar y definir concientemente, en que escenario desean vivir en los próximos
años, y entonces asumir una serie de acciones, actitudes y compromisos
que les permitan alcanzar ese ideal, que es de esperar, sea aquel en que
las fuerzas motrices sean controladas y manejadas racionalmente, para que
se pueda configurar una ciudad sostenible y solidaria, que garantice a
todos sus ciudadanos condiciones de vida dignas y haga de Loja una ciudad
con altos estándares de calidad de vida.
Temas prioritarios: entre
los problemas ambientales prioritarios que tiene que enfrentar la ciudad
de forma inmediata, en primer lugar, consta la contaminación del aire
causada por el incremento de fuentes móviles. El segundo problema
priorizado tiene que ver con la contaminación del agua de quebradas y ríos
que atraviesan la ciudad; además, no existe un sistema de tratamiento de
las aguas residuales.
El incremento de los niveles de consumo de los lojanos y las
deficiencias en el reciclaje de los desechos sólidos, que no alcanza el
15 %, hacen que la disposición final de los mismos sea un problema que
aun no encuentra una solución definitiva.
Los temas emergentes son
aquellos que aunque no están aún presentes, ni tienen una influencia
actual sobre el ambiente de la ciudad, se proyectan como factores
importantes a ser tomados en cuenta en un futuro próximo. Es hora de que
los lojanos empiecen a pensar en temas como: el cambio climático; los
impactos ambientales del libre comercio; los problemas en la salud
vinculados con la calidad de agua, los alimentos contaminados y la
contaminación atmosférica; la reunificación de la región sur del
Ecuador; el fortalecimiento de la Integración Sudamericana; los cambios
tecnológicos para sustituir combustibles fósiles y el efecto de las TICs
sobre los modos de vida.
Conclusiones y recomendaciones
De lo presentado a lo largo de este documento, en términos
generales, la situación ambiental de la ciudad de Loja no es crítica,
pero hay mucho aún por hacer para convertir a Loja en una ciudad
sostenible.
Los niveles educativos de la ciudad son altos con relación al
resto del país, a lo que se debe agregar un buen nivel de conciencia
ciudadana sobre el cuidado del ambiente, especialmente en cuanto a cuidar
la flora y fauna presente en los parques y jardines de la ciudad.
Sin embargo, se aprecia una escasa valoración de la cultura local
y la importación de patrones culturales (y de consumo en particular) foráneos,
a lo cual contribuyen significativamente los procesos migratorios
agudizados en el presente siglo.
La inequidad, pobreza y desempleo
constituyen las principales barreras para superar los problemas del
desarrollo de la ciudad, los mismos que requieren atención en la
perspectiva de una concepción de desarrollo sustentable, pues,
afortunadamente, aún no han desencadenado problemas ambientales de
envergadura.
Además, son necesarios esfuerzos orientados hacia la construcción
de ciudadanía, pues persisten formas autoritario-paternalistas de
relacionamiento entre las instituciones y la población.
La conservación de las micro cuencas debe ser una política
ambiental clave, si queremos buscar la sostenibilidad de la ciudad en el
mediano plazo.
Si el Municipio no controla de forma inmediata el número de vehículos,
el tiempo de uso de los mismos y las emisiones que producen, este será
sin duda uno de los principales problemas ambientales que enfrente la
ciudad en los próximos años. También se debería incentivar en la
ciudad el uso de bicicletas y otras formas alternativas de movilización.
Por otra parte, se debe pensar en proyectos de vialidad urbana que
descongestionen el centro histórico, paralelamente con un reordenamiento
y desconcentración de las instituciones públicas y privadas.
Se impone la necesidad de sistematizar la legislación ambiental
local existente. Además, es necesaria la expedición urgente de nuevas
ordenanzas relacionadas con los parámetros aceptables de emisiones
contaminantes de gases y ruido.
Es importante que el Municipio junto a otras instituciones impulse
un programa de educación ambiental con jóvenes y adultos, que
sensibilice a la población y la involucre en la gestión ambiental
urbana. Se debe incentivar la constitución de veedurías ciudadanas, que
vigilen que la ejecución de nuevos proyectos y obras de infraestructura
observen y cumplan la normativa ambiental existente.
Es fundamental diseñar y establecer un sistema de información
ambiental integrado, con criterios de transparencia y accesibilidad, que
permita conocer y difundir el estado de los diferentes componentes
ambientales de la ciudad, para mejorar la toma de decisiones de los
actores públicos y privados. Este sistema de información debe contar con
un sistema de evaluación y monitoreo, con indicadores claros y fáciles
de medir. Además, deben participar varias instituciones públicas y
privadas para garantizar la objetividad y transparencia de la información.
A pesar de los grandes logros del Municipio de Loja en el manejo
adecuado de los desechos sólidos de la ciudad, los porcentajes de
reciclaje de material orgánico e inorgánico son aún muy bajos. Urge,
entonces, que se adopten las medidas necesarias para que se pueda
aprovechar la capacidad instalada de la planta de reciclaje.
La mayoría de las redes de distribución de agua potable y
alcantarillado de la ciudad cumplieron ya su vida útil, razón por la
cual el Municipio debe seguir cambiandolas por tuberías de PVC. Ambas
redes deben ser extendidas a las nuevas áreas urbanas de los barrios
occidentales. También deben ser ampliados los colectores marginales y se
tiene que rediseñar y concluir el sistema de tratamiento de aguas
residuales, con la construcción de las lagunas de oxidación al norte de
la ciudad.
Es prioritario que Loja cuente con un nuevo plan de desarrollo
urbano, que recoja una nueva conceptuación de la ciudad e incorpore
elementos de la cultura local y la relación urbano–rural. Por otra
parte, se debe actualizar el catastro urbano, especialmente en las nuevas
áreas incorporadas a partir del año 1997.
El tema de las áreas verdes debe ser observado con mucho celo,
para mantener las existentes e incrementar nuevos parques y jardines en
los sectores periféricos.
Es necesario elaborar el mapa de riesgos y vulnerabilidad de la
hoya de Loja.
Para conducir a Loja hacia la sostenibilidad es necesario la
participación activa de los actores locales, tanto públicos como
privados, para mantener y fortalecer los importantes avances que, en el
tema ambiental, ha alcanzado la ciudad hasta la presente fecha, y
responder adecuadamente a los problemas ambientales planteados en este
estudio, antes de que estos alcancen niveles incontrolables.
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