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Carlos Jorge Jaramillo, el querido “Don Coqui” saltó a la fama por las refrescantes bebidas “ rompe nucas”. Su tienda es un sitio de encuentro y fraternidad por más de 40 años.

Maria Isabel Punín Larrea
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para Lojanos.com
¡A vender!, grita un pequeño colegial a un lado de su tienda, casi al segundo entra otro cliente un poco más adulto, intenta saludarlo, pero cae en cuenta que Don Caqui está conversando y se detiene. El cliente aquel, se siente en casa, toma un gastado banquito de madera para sentarse y ser testigo de la locuaz conversación, mientras saborea el producto estrella un “rompe nucas “ de coco. A sus años, no ha dejado de trabajar nunca, atender a sus clientes es su vocación. Todos los días se levanta y esquiva a todas las enfermedades, abre su tienda con la ilusión del primer día. Don Coqui es toda una tradición en Loja, es el hincha mayor del Barcelona “el equipo de mis amores” dice y sus ojos brillan de alegría. Cada que puede lo encomienda a la Virgen del Cisne “ A veces me cumple otras no” dice y ríe, su sonrisa es un gesto claro de su don de gentes Don Coquí, no ha dejado de trabajar nunca. El éxito de su negocio está en los refrescos.
La esquina del movimiento Su tienda permaneció por más de 40 años en la esquina de las calles Bernardo Valdivieso y Mercadillo “la esquina del movimiento” como él la llama con nostalgia. Actualmente el negocio se ubica a pocos metros de Radio Centinela, hasta donde le han seguido sus clientes. No tiene miedo a la competencia, ni a los imitadores “ Todos tienen derecho a trabajar” dice.
Son 40 años de recuerdos mil, los triunfos de Barcelona se festejaron en el parque de San Sebastián “ allí llegaban los amigos, cantábamos…..no había televisión pero la radio lo trasmitía todo, era una toda una fiesta”. En la esquina se vivió la mejor época del Barcelona, mientras nuestra algunos afiches del recuerdo que adornan toda la tienda. Las arrugas de su rostro y sus canas son mas visibles que nunca, su salud está impecable pero teme no poder volver a vivir una gloria parecida junto a su equipo. Sus ojos se ponen muy brillantes cuando habla de Vinicio un amigo que se adelanto un poco….” Yo iba en sus hombros, cruzamos todo el parque y celebramos hasta el amanecer” los amarillos eran vice campeones de América “ había que gritarlo para que lo oyera el mundo” dice.
Los rompe nucas A los 12 años salió de Cariamanga junto a su madre. Se casó muy joven con Emiliana Vega Castillo, la necesidad de sobrevivir como pareja nos llevó a poner la tienda, una dura jornada a la cual se ha sumado su último hijo Carlos Rodolfo. A su esposa se lo ocurrió la brillante idea de vender refrescos bien helados. “La gente llegaba cansada, con unos traguitos y decía demé uno que me rompa la nuca, demé un revive muertos y el nombre se hizo popular” comenta. Desde el fondo de la tienda Emiliana dice: “ este es un negocio de ñeque y perseverancia” mientras limpia y ordena algunos productos. La fe y el esfuerzo diario como pareja les permitió criar a sus cuatro hijos. Pese a sus años se levanta temprano y su jornada se prolonga hasta las 12 de la noche, hora en la cual cierra su tienda y así lo hará hasta el último de sus días.
El Fúltbol que no muere Sus mejores clientes son sus amigos del Club Deportivo América, un grupo que nació en el 66, de los integrantes del Club quedan pocos pero los recuerdos no se los quita nadie. Su pasión mayor es el fútbol, quizá el único exceso de su vida. Su corazón es grande “ Yo soy del Barcelona y de la Liga de Loja, cuando juguemos con el Barcelona tiene que haber un empate” así lo quiere y lo sueña este hombre noble y trabajador lojano. Su carisma hace que los partidos políticos lo busquen “ Yo cambiaría, me haría un poco mentiroso” expresa, su nobleza no le permite caer en el juego de los partidos, y su forma de servir es sencilla pero permanente, como la de cientos de lojanos que esperan volver a vivir como antes, sin apuros, ni apremios.
 44 años de Matrimonio Jorge Jaramillo Emiliana Vega Castillo
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