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Artículos / Editoriales
Matilde
Hidalgo de Procel, distinguida candidata a "Mejor Ecuatoriano"
Martha González de Torres
lojanos1@yahoo.com
El
prestigioso Canal Televisivo "Ecuavisa", ha promovido un
concurso cívico por los caminos de la cultura, en busca de
valores cuyo desconocimiento, nos contrista más cada día. Uno de
esos valores que ha brillado con luz propia, es la Dra. Matilde
Hidalgo de Procel, que con su vida dejó profundas huellas y con
su proceder pregonó ante el Ecuador y ante el mundo, que las
mujeres siempre estamos presentes.
Trazaré
los perfiles vigorosos que demarcan su recia personalidad: Nace en
Loja, el 29 de septiembre de 1889.
Hace
sus primeros estudios en el Colegio "La Inmaculada",
destacándose siempre por su aventajada condición intelectual y
al terminar la primaria, manifiesta su aspiración de continuar
sus estudios secundarios.
Contra
las severas amonestaciones y hostilidades de la población lojana,
en 1907 ingresa al Colegio Bernardo Valdivieso que era exclusivo
para varones. Distinguida alumna en el Colegio, en una época en
que se tuvo el equivocado criterio de que la mujer no debía
buscar los manantiales de la ciencia. Se ve aislada de la sociedad
y ella filosóficamente se acoge a la poesía. La culminación de
su instrucción secundaria es la culminación de largos años de
oprobios y de la demostración de valentía, tenacidad,
inteligencia y capacidad; convirtiéndose en la Primera Bachiller
en Loja y el país.
La
Universidad es su objetivo. En 1921, se dirige a la Universidad
Central del Ecuador a estudiar medicina, venciendo mil
dificultades, pues hasta en ese alto centro de estudios se
conservaban aún criterios arcaicos y conceptos discriminativos
sobre la educación de la mujer, razón por la que regresa a
Cuenca, allí encuentra mayor apertura y generosidad, graduándose
de Primera Licenciada en Medicina.
Culmina
sus estudios en la Universidad Central del Ecuador y en forma
decidida y silenciosa, corona su carrera, ostentando un legítimo
blasón: "Decana de las Médicas del Ecuador" convirtiéndose
en la Primera Doctora en Medicina del país.
En
1923, contrae matrimonio con el distinguido Jurisconsulto, Dr.
Fernando Procel, en quien encuentra amor y apoyo, completando la
felicidad del hogar sus dos hijos: Fernando y Gonzalo. Matilde
Hidalgo, arrogantemente, se presenta causando asombro y
estupefacción, para solicitar la ejercitación de sus derechos cívicos
inscribiéndose en la Junta Electoral de la ciudad de Machala. Insólita
actitud que obliga a una consulta apresurada, resuelta en primera
instancia favorablemente y confirmada en un luminoso Informe que
el Consejo de Estado de Quito, presenta a la Legislatura de 1924,
convirtiéndola en La Primera Mujer Votante de Latinoamérica. Es
una noble adalid del sufragio de la mujer, que por primera vez se
hizo efectivo en América. Este hecho trascendental inició una
nueva etapa en el feminismo latinoamericano y concedió al Ecuador
el Procerato del Civismo.
Finalmente
es necesario resaltar su obra silenciosa de profundo y desbordante
sentido patriótico y humanista en el Parlamento, el Municipio, la
Cruz Roja, la Educación, los humildes, el hogar... Es cual la
gaviota perdida en la inmensa soledad marina o la florecita que se
prende en la espalda poderosa de la montaña.
¡Ecuatorianos!
La candidatura de una mujer total está planteada.
Esperemos un justo reconocimiento
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